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María Pombo confiesa que robó en el Mercadona (y no era la primera vez)

Carla Moreno
6 min 59

María Pombo tiene más de 3 millones de seguidores en Instagram y es la influencer española con más búsquedas mensuales en Google: unas 75.000 al mes. Si has llegado aquí buscando su nombre, bienvenido al último episodio de su culebrón de verano, que esta vez viene con perfiladores de labios, un Mercadona en Cantabria y una condena juvenil en Estados Unidos que llevaba años guardada en el cajón.

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Lo que pasó: tres lip liner y una frase que lo cambia todo

El 13 de agosto, desde sus stories de Instagram, Pombo contó que había salido de un Mercadona cántabro con tres perfiladores de labios en el bolsillo sin pagarlos. Sin querer, asegura. Mientras cargaba varios cartones de bebida de coco, se guardó los lip liner en el bolsillo y salió del establecimiento sin darse cuenta.

Hasta aquí, un despiste. Lo que lo convirtió en trending topic fue lo que vino después:

«He tenido que volver y decir: hola, perdona, he robado tres lip liner, vengo a pagarlos, básicamente.»

Y entonces soltó el dato gordo. El descuido sirvió a la influencer como excusa para recordar un episodio de su juventud que le dejó una lección imborrable. Con 15 años, el incidente ocurrió durante un curso escolar en Michigan, Estados Unidos, donde la adolescente se trasladó para aprender inglés.

Robó un zumo y una caja de sushi, y acabó haciendo trabajos sociales durante meses antes de ir al colegio. Limpiar nieve de las aceras y quitar grafitis a las seis de la mañana. «Experiencia más que suficiente para no reincidir», escribió junto a la historia.

Quién es María Pombo (para quien llega sin contexto)

Comenzó como creadora de contenido de moda, belleza y estilo de vida en 2015, a través de un blog personal y de Instagram. Lo que empezó como afición se fue haciendo enorme: consiguió más de tres millones de seguidores y la revista Forbes la catalogó como «Top 100 influencers más destacados de España» en 2020 y como «Best Content Creators» en 2023.

La carrera de Pombo no vive solo del scroll. A sus 30 años tiene empresas en varios sectores: el restaurante La Martinuca, el festival Suavefest, la agencia Vertical Group y la marca de moda Name the Brand. En 2023 estrenó como protagonista el docu-reality Pombo en Amazon Prime Video, una serie que muestra su vida como madre, empresaria e influencer.

En el plano personal, está casada con el empresario Pablo Castellano desde 2019 y tienen tres hijos: Martín (2020), Vega (2023) y Mariana (2026). Fue diagnosticada con esclerosis múltiple tras el nacimiento de su primer hijo. Eso, junto a su forma de hablarlo sin filtros, le ha construido una audiencia muy fiel, y también muy exigente.

La reacción: el timeline partido por la mitad

Las redes no se pusieron de acuerdo. El debate se organizó, grosso modo, así:

  • Equipo ‘qué honesta’: aplauden que lo cuente sin maquillaje, que volviera a pagar y que no borre la historia al minuto.
  • Equipo ‘doble rasero’: señalan que bromear con un delito, aunque sea menor y prescrito, no es igual de gracioso en todas las bocas.
  • Equipo ‘es contenido’: ven la anécdota como material calculado para generar engagement en pleno agosto.
  • Equipo ‘qué más da’: los que recuerdan que ella volvió a pagar y punto.
  • Equipo ‘el contexto importa’: los que apuntan que estudiar un año en Michigan de adolescente ya dice algo del punto de partida.

Una influencer confiesa un desliz de adolescente y el timeline la juzga como si hubiera atracado el Banco de España. El termostato de internet en agosto, ya sabes: a fuego lento pero constante.

Lo que nadie está diciendo del todo alto

Aquí viene la ceja arqueada. El sector del influencer lleva dos años vendiendo autenticidad como producto. Y un delito menor, prescrito, cometido con 15 años en otro país es exactamente el riesgo cero de esa autenticidad. Te confiesas lo que ya no puede costarte nada.

Fíjate en la mecánica del relato:

  1. El despiste de hoy (los lip liner) actúa de gancho.
  2. El despiste de hace más de diez años (el sushi de Michigan) aparece como anécdota «que viene a cuento».
  3. El castigo, que suena a película de instituto americano, desactiva cualquier lectura oscura: nieve, grafitis, madrugón, jueza. No es antecedente, es coming of age.
  4. La conclusión moral ya viene empaquetada: escarmenté, no reincidí.

El relato funciona como reloj. Pero hay un detalle que se queda sin decir: ese mismo relato en alguien sin tres millones de seguidores no es contenido, es una etiqueta que le persigue. El acceso a un año escolar en Michigan también cuenta como contexto, aunque nadie lo mencione entre emojis.

La comparativa entre las dos situaciones, con datos:

Situación Producto Consecuencia Cómo se cuenta
Michigan, 15 años Zumo + caja de sushi Meses de trabajos comunitarios Anécdota con moraleja
Mercadona Cantabria, 2026 Tres lip liner Vuelve y paga Story de Instagram en tono desenfadado

La jugada es que el primero, el que tendría peso real, queda absorbido por el segundo como si fueran la misma historia. Y narrativamente, funcionan juntos de maravilla. Eso es lo que hay que leer con los ojos bien abiertos, más allá del drama de turno.

Veredicto: la confesión perfecta tiene fecha de caducidad cero

Que Pombo volviera a pagar los lip liner es lo correcto y no tiene mucho mérito contarlo, que en el fondo es lo de menos. El salseo de verdad está en que el sector lleva años prometiendo influencers sin filtro, y la «autenticidad» que circula casi siempre tiene una red de seguridad debajo.

Lo que Pombo contó no le va a costar ni un seguidor, ni un contrato, ni una mala mañana. Y eso no la convierte en mala persona, ni en buena persona, ni en nada especial. La convierte en alguien que entiende muy bien cómo funciona el formato en el que vive. Lo dejo por aquí.

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Seguimos la historia

Carla Moreno
Escrito por Carla Moreno

Carla Moreno firma la crónica social de Viraland. Cuenta el salseo de famosos e influencers con criterio y sarcasmo elegante: contexto, quién es quién y su lectura afilada, siempre con respeto a las personas y cero bulos. Cotilleo con clase, del que se comenta en el grupo de amigas.

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