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Markiplier compró el 8,5% de GoPro y la acción subió un 128% sin que él mueva un dedo

Marcos Gil
7 min 23

Un youtuber firma un papel ante el regulador estadounidense y una empresa casi en quiebra vale el doble en dos días. Esto no es ficción financiera: pasó de verdad el 31 de agosto de 2026. Markiplier, nombre real Mark Edward Fischbach, acaba de demostrar que una audiencia de YouTube puede mover más dinero que dos años de resultados de una compañía. Modo nerd ON.

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Qué pasó exactamente (sin humo)

El 20 de agosto de 2026, la SEC recibió un formulario Schedule 13G firmado por Fischbach. El documento declara que, a fecha 13 de julio, era propietario de 13,5 millones de acciones clase A de GoPro, el 8,5% del capital de esa clase, con poder exclusivo de voto y disposición sobre ellas.

Bloomberg reportó la noticia y la convirtió en el catalizador de la sesión del lunes 31 de agosto. La acción subió un 46,01% en la sesión regular y ganó un 55% adicional en el mercado after-hours, cerrando en 1,37 dólares. Para el martes 1 de septiembre, el precio premarket llegó a representar una subida acumulada de alrededor del 162% en menos de dos sesiones.

El volumen negociado superó los 134 millones de títulos, más de 14 veces la media habitual del valor. Bro, eso no es una acción: es un meme con ticker bursátil.

El ‘pero’ gordo: qué dice el papel en realidad

Aquí es donde el modo nerd se vuelve útil. Te lo explico como si tuvieras 5: hay dos tipos de acciones en GoPro.

  • Acciones clase A: las que cotiza en bolsa, las que cualquiera puede comprar. Un voto cada una.
  • Acciones clase B: no cotizan, las tiene el fundador. Valen diez votos cada una.

El fundador y CEO, Nicholas Woodman, mantiene su posición principalmente a través de acciones clase B, que otorgan diez votos cada una; según documentos de GoPro, esto se traducía en aproximadamente el 63% del poder de voto total. En otras palabras, Markiplier posee ahora una mayor participación en la empresa cotizada que cualquier otro inversor individual, y Woodman aún la controla por completo.

Además, el formulario que eligió Fischbach no es cualquiera. El Schedule 13G es la variante pasiva de la declaración de propiedad: al optarlo, Fischbach certificó ante el regulador que no compró las acciones para influir en el control de la empresa. Ha dicho que considera GoPro infravalorada y quiere que la compañía tenga éxito, aunque no adopta una postura activista ni busca representación en el consejo.

Literal, firmó un papel diciendo ‘yo aquí no mando’ y la bolsa respondió como si acabara de comprarlo todo.

El estado real de GoPro: los números que nadie quiere mirar

Porque la acción se ha disparado, pero los fundamentales no se han movido ni un milímetro. Esta es la foto del segundo trimestre de 2026:

Indicador Dato Q2 2026 Variación interanual
Ingresos 104,9 M$ -31,3%
Pérdida neta 51 M$
Cámaras vendidas 291.000 unidades -38%
Plantilla recortada en 2026 23%
Precio objetivo analistas 0,50 $ Consenso: Vender

La auditora de GoPro, PricewaterhouseCoopers, declaró recientemente que tenía «dudas sustanciales» sobre el futuro de la compañía. Encima, la empresa tiene pendiente una autorización para vender hasta 800 millones de dólares en acciones clase A, de los cuales hasta 100 millones serían de nueva emisión: dilución para todos los accionistas actuales, Markiplier incluido.

Los analistas mantienen una valoración de venta fuerte con precio objetivo de 0,50 dólares, y en los cinco años anteriores al rally, la acción había perdido más del 91% de su valor. No cap: la subida del 128% no es una mejora del negocio, es un pico especulativo con fecha de caducidad.

Quién es Markiplier para que esto tenga algún sentido

Porque no es un inversor aleatorio. Fischbach financió, dirigió, distribuyó y protagonizó la película de terror Iron Lung en 2026, que generó alrededor de 51 millones de dólares en todo el mundo con un presupuesto de producción de aproximadamente 3 millones. Es, en cristiano, un cineasta independiente que sabe lo que cuesta hacer una película sin estudio detrás.

Además, publicó una comparativa entre la nueva GoPro Mission 1 Pro ILS y una cámara RED de precio muy superior. Su opinión cambió precisamente después de usar esa cámara, una línea de producto que GoPro lanzó este verano.

«Vi la acción y dónde estaba, y pensé que parecía infravalorada.»

Markiplier a Bloomberg, 31 de agosto de 2026

La audiencia de Markiplier le da a GoPro algo que no puede comprar fácilmente mientras recorta costes: distribución de confianza desde un creador que ha producido un largometraje con éxito comercial. Eso es real. El problema es que un buen prescriptor no tapa un agujero de 51 millones en pérdidas trimestrales.

El dato que casi se come el titular: GoPro ya tiene comprador

Y aquí es donde la historia se vuelve mucho más rara. El martes 1 de septiembre, con la acción todavía disparada, GoPro anunció un acuerdo definitivo de fusión con Starman Optical, una compañía estadounidense de fotónica que fabrica transceptores ópticos en suelo americano. Los accionistas de GoPro se reparten 285 millones de dólares en efectivo, 1,14 dólares por acción, ajustables según el capital circulante al cierre, y conservan en torno al 10% de la compañía resultante. Los 92 millones de deuda se pagan al completo en el cierre, previsto para final de 2026 y sujeto a aprobación regulatoria y de los accionistas.

GoPro seguirá cotizando en el Nasdaq y mantendrá las cámaras, las suscripciones y la nube, pero el plan de la nueva casa mira a otro sitio: infraestructura para centros de datos de IA, gobierno, defensa y aeroespacial.

Traducido: buena parte del subidón del martes no la firmó Markiplier, la firmó una operación corporativa que llevaba meses cocinándose y que él, como inversor pasivo, no ha movido. Y el número que manda a partir de ahora es 1,14. Quien compró el martes por encima de 1,50 dólares está pagando bastante más de lo que la oferta le pone en la mano, a cambio de un 10% de una empresa de transceptores ópticos que todavía no existe.

Veredicto: gamechanger o castillo de naipes

La pregunta de verdad no es si Markiplier ‘salvará’ GoPro. Él mismo ha dejado claro que no va a intentarlo: firmó el formulario de inversor pasivo. La pregunta es por qué el mercado le creyó de todas formas.

La respuesta incomoda un poco. En 2026, una audiencia de YouTube con 37 millones de personas ya se procesa en los mercados como si fuera un plan de negocio. El nombre de un creador mueve una cotización más en 48 horas que dos años de resultados reales de esa empresa. Eso no es bueno ni malo: es lo que hay, y cualquiera que entre en GPRO ahora mismo debería tenerlo muy presente.

¿Merece la pena la inversión en GoPro a estos precios? No, según todos los analistas que cubren el valor, que siguen con precio objetivo de 0,50 dólares cuando la acción ya cotiza por encima de 1,50. El respaldo de un creador no es lo mismo que demanda real: la prueba estará en las unidades vendidas, los márgenes y las suscripciones. Una reseña viral puede llenar la parte alta del embudo, pero no garantiza que la gente complete la compra.

El plot twist de esta historia es que Markiplier probablemente salga bien parado, porque compró barato y antes del ruido. El pequeño inversor que entró el 31 de agosto pagando el hype… eso ya es otro tema.

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Marcos Gil
Escrito por Marcos Gil

Marcos Gil cubre tecnología e inteligencia artificial en Viraland. Geek entusiasta pero crítico, prueba las herramientas de las que todo el mundo habla y las explica en cristiano: qué hacen de verdad, qué no, y si merecen la pena. El hype, siempre el justo y con el "pero" por delante.

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