Ganar y no poder disfrutarlo. Eso es lo que le pasó a Marina Rivers en la noche del 1 de julio de 2023y resulta que la herida, casi tres años después, sigue sin cerrar del todo.
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El momento que lo revivió todo
La tiktoker y streamer madrileña se emocionó entre lágrimas al recordar una frase concreta de Ibai. No fue en el ring, ni en aquella noche caótica del Civitas Metropolitano. Fue mucho después.
En una broma aparentemente inofensiva, el bilbaíno soltó algo así como: «Te han robado más que a la Rivers mexicana en mi evento». Una coña. Un chiste rápido. Pero Marina se quedó de hielo, y es fácil entender por qué.
Porque no era un comentario de un espectador cualquiera. Era el organizador, el presentador y la cara principal de La Velada del Año volviendo a alimentar, con una ceja arqueada y tono de broma, la idea de que su victoria había sido un robo. El plot twist más incómodo del culebrón.
Quién es quién en este salseo
Marina Rivers es una de las creadoras de contenido más conocidas del panorama español en TikTok y Twitch.
Ibaipor su parte, es el streamer que convirtió La Velada del Año en el evento más visto de la historia de Twitch en español, rompiendo el récord de espectadores simultáneos con más de 3,4 millones en la tercera edición.
En esa tercera entrega, Marina se subió al ring contra Samy Riversla Rivers mexicana, tras cuatro meses de dura preparación en los que tuvo que bajar incluso 6 kg para igualarse a su rival.
El veredicto fue una decisión dividida:
- Dos jueces se inclinaron a favor de la española.
- Un juez apoyó a Samy Rivers.
- Resultado oficial: victoria para Marina.
- Resultado en internet: otra historia.
Cómo se coció el «La Robada del Año»
Con una ola de memes y reacciones negativas, el evento fue calificado como «La Robada del Año». Muchos señalaban el resultado como un «robo» porque la mexicana parecía conectar golpes más certeros durante el enfrentamiento.
El boxeador Sandor Martínen nombre de los jueces, explicó que dieron el lado a la española porque mostró cualidades más apegadas al boxeo. Nada sirvió para calmar el culebrón.
La reacción: lo que más le dolió
Marina no se calló entonces, y tampoco se calla ahora. La tiktoker reconoce que no puede ver su combate porque no lo disfruta, a pesar de que se marchó satisfecha por su rendimiento dentro del ring. Eso ya era una señal de cuánto daño hizo todo aquello.
Pero la frase de Ibai fue la que le llegó de verdad, porque venía de donde venía.
El quid no es si ganó o no ganó Marina. El quid es que, a pesar de los comentarios de calma de Ibai Llanos como máximo exponente y organizador, la lluvia de hate fue increíble. Y cuando alguien desde esa posición de influencia vuelve al tema en clave de broma, no calma nada, sino que reabre exactamente la misma herida.
En su momento, Ibai sí pidió disculpas por haber opinado como organizador sobre el resultado. Lo llamó un error y pidió calma ante los mensajes que estaban recibiendo las protagonistas. La jugada correcta, aunque tardía. Pero luego llegó la broma.
«He decidido que no me vais a joder mi esfuerzo, mi trabajo de 4 meses y el combatazo que hice.»
Dónde y cuándo lo contó (y lo que contó de paso)
El momento de las lágrimas no fue en un plató ajeno: fue en su propio canal de YouTube, en un vídeo titulado «todo lo que no dije de la VELADA DEL AÑO III»publicado a primeros de mayo de 2026. Casi tres años callada y lo soltó todo de golpe. Algunas de sus frases:
«Fue horrible, no me dejaban en paz.»
«Me hicieron sentir que no me lo merecía. Fueron meses y meses con los mismos comentarios.»
En el mismo vídeo confesó que no ha vuelto a ver su combate en tres años y que el cinturón de campeona estuvo guardado en un cajón. Ganar y esconder el trofeo: esa es la dimensión real del hate que le cayó.
Las cuentas de aquella noche tampoco salieron
Por si el disgusto fuera poco, los números de su Velada fueron agridulces: cobró entre 15.000 y 20.000 euros, pero se gastó 7.000 euros en entradas para llevar a unas 70 personas de su entorno, perdió una campaña publicitaria por la ola de odio y arrastró meses de problemas alimenticios por el corte de peso del combate. La gloria, querida, salió cara.
La revancha que pidió y no le dieron
El detalle más revelador de todos: Marina propuso a la organización repetir el combate contra Samy Rivers en La Velada VIla que se celebra este 25 de julio en La Cartuja. La mexicana lo rechazó (peleará contra Roro esa misma noche). Es decir, la supuesta «ganadora ilegítima» era la única dispuesta a volver a subirse al ring a demostrarlo.
Y aun con todo, no se fue del universo Velada: en 2024 copresentó la cuarta edición en el Bernabéu junto a María Patiño, algo que describió como cerrar un ciclo. Desde entonces ha sumado un premio Forbes como mejor creadora en TikTok, el subcampeonato de MasterChef Celebrity y hasta documental propio en Prime Video. La carrera va como un tiro. La herida, ya lo has leído, va más lenta.
El ángulo que de verdad importa
Esto no va de si Samy Rivers merecía ganar o no. Las dos se lo curraron en el ring. Esto va de algo más gordo: de lo que significa para una creadora de contenido que el propio organizador de un evento, el tío con más altavoz de la comunidad, normalice públicamente, aunque sea entre risas, la narrativa del «robo».
Una declaración de intenciones potente, pero que evidentemente no fue suficiente para borrar lo que sintió. El hecho de que casi tres años después llore al recordar una frase dice todo lo que hay que saber sobre el peso real de ese momento.
Ganar una pelea y que te quiten la alegría no es un drama de streamer de fin de semana. Es un recordatorio de que en internet, cuando alguien con millones de seguidores planta una semilla, la cosecha de hate la recoge otro. Y eso, con broma o sin ella, duele. Lo dejo por aquí.