El debate sobre si MrBeast es un filántropo o un empresario disfrazado de Papá Noel lleva años en el aire. El 8 de octubre de 2026, Jordi Wild lo aterrizó con una frase que no admite réplica cómoda: ‘La buena acción la hace él para sus bolsillos’. La dijo en el episodio #386 de The Wild Project, en una tertulia con Josebas y Javi Santaolalla que ya acumula alrededor de 1,25 millones de visualizaciones.
Te recomendamos
El bloque que lo dice todo: necesidad o espectáculo
El capítulo dura más de cinco horas, y el momento en cuestión arranca en el minuto 1:42:37, bajo el título ‘MrBeast: ¿ayuda a la gente o convierte la necesidad en espectáculo?’. Josebas tiraba de dato concreto para defender al americano: ‘¿Cuántos influencers dan dinero a gente? Ni uno. Solo MrBeast’. No es mal argumento, bro. Seamos justos.
Pero Wild no mordió el anzuelo y fue al grano: ‘Ha sonado como casi que es filántropo. No, no, no. Ahí sí que no’. Y ahí empezó el culebrón.
‘Es decir, cuidado, me parece un discurso muy peligroso de «yo soy una especie de filántropo que el show que hago lo hago para ayudar». No, no. Se aprovecha, bueno, pacta con gente que, a cambio de dinero, sean un poco sus títeres.’
La metáfora del casino, que le sale redonda
Wild encontró la imagen perfecta para explicarlo: un casino. ‘El que más acaba ganando es la banca y el que más gana es él, porque gana fama, que es lo que él, al final, como todos nosotros, vivimos de la repercusión del público.’ Literal, el argumento se sostiene solo.
El reto del supermercado, que salió en la conversación, ayuda a ver de qué va ese casino. El mexicano Juan García pasó 202 días dentro y el titular que dio la vuelta a internet fue el del millón de dólares. Lo que cobró de verdad fueron 248.346 dólares: el bote se repartió entre los cuatro finalistas y cada caloría desperdiciada restaba un dólar. Lo contamos aquí al detalle: el millón era el cartel, esto es lo que pasó de verdad. El cartel vende el millón; el reparto se queda en la letra pequeña.
Lo que muestran los números de ese reto
- El titular hablaba de 1.000.000 de dólares.
- El bote final fue de 993.386 dólares, repartido entre cuatro finalistas.
- A Juan García le tocaron 248.346 dólares.
- Lo que circuló en prensa y redes fue la cifra redonda.
Josebas replicó que muchos influencers arrasan por donde pasan y solo para ellos mismos. Punto válido. Pero Wild lo cerró con una distinción que es donde está el meollo de todo el debate: ‘Cuando tú haces un acto en el que ayudas y a su vez tú ganas el doble, ganas tú, no estás haciendo un acto altruista, no te equivoques. Y de envidia, cero.’
El plot twist: Wild también vive del casino
Y aquí es donde la cosa se pone interesante de verdad, porque Wild lo deja caer él mismo sin darse cuenta: ‘como todos nosotros’. Esas tres palabras son el corazón del asunto.
The Wild Project #386 dura más de cinco horas. Lleva patrocinios. Genera visualizaciones millonarias. La diferencia entre Wild y MrBeast no es de naturaleza, es de escala y de envoltorio. MrBeast empaqueta el negocio como caridad. Wild lo empaqueta como debate honesto. Los dos viven, en sus propias palabras, de la repercusión del público.
Eso no invalida la crítica, ojo. Que todo el mundo use el mismo modelo no convierte en buena la narrativa del filántropo. Pero el salseo con medida exige reconocer que la tertulia de cinco horas también es banca, y también gana.
Por qué este episodio importa ahora
Wild está estos días en boca de todos: esta semana varios líderes políticos han aceptado participar en un especial de entrevistas en su programa, y todo lo que dice se mira con lupa.
En paralelo, el debate sobre MrBeast y la filantropía espectáculo no es nuevo. En septiembre publicó el vídeo de una aldea en Ghana, con una inversión cercana a los 10 millones de dólares, para alejar a los niños del trabajo en las plantaciones de cacao, y volvieron las críticas de siempre, a las que él respondió defendiendo su labor filantrópica.
El bloque de The Wild Project no surge de la nada: la pregunta de fondo es la misma, ¿cuánto de esto es altruismo y cuánto es producción?
El veredicto, con retintín incluido
La tesis de Wild es correcta en lo esencial: presentarse como filántropo cuando el negocio es el vídeo en sí es un discurso que no cuadra. El reto del supermercado lo ilustra: el cartel decía un millón, a cada finalista le tocó una cuarta parte, y las visualizaciones llegaron igual.
Pero Wild tiene el mérito, probablemente sin buscarlo, de dejar la frase más honesta de toda la tertulia: ‘como todos nosotros.’ El negocio de los creadores es el mismo casino para todos. La diferencia es que algunos lo llaman show y otros lo llaman caridad. Lo dejo por aquí.



