Hay semanas en las que internet decide que tiene que ajustar cuentas con los creadores de contenido. Esta es una de ellas. Y Fabiana Sevillano ha decidido no quedarse callada.
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El verano que le salió caro a varios influencers
Todo arrancó el 12 de agosto de 2026 con el eclipse solar total. Lo que debería haber sido un momento de asombro colectivo se convirtió en el detonante de una cadena de polémicas.
Carliyo ‘El Nervio’, creador malagueño con 1,7 millones de seguidores en TikTok, publicó un vídeo defendiendo que toda la cobertura del eclipse era una «cortina de humo» para tapar la crisis política del país. Muchos usuarios le recordaron que había viajado en julio a Estados Unidos para ver el Mundial mientras Natalia estaba comenzando su embarazo, acusándole de hipocresía al señalar que aquel campeonato también podía entenderse como esa «cortina de humo» que él criticaba.
Carliyo habló de cortina de humo, Marcos Llorente de pan y circo, y Violeta Mangriñán comparó las gafas homologadas con unas lentes amarillas. Tres polémicas distintas, encadenadas, que empujaron a una parte de internet a decretar lo mismo de siempre: que el oficio de influencer está agotado y que viene el boicot.
Aquí entró Fabiana. Con un vídeo. Y con criterio.
Quién es Fabiana Sevillano (y por qué le escuchan)
Fabiana no habla desde el banquillo. Tiene más de 2 millones de seguidores en TikTok y más de 1 millón en Instagram, debutó en el ring de La Velada del Año VI el 25 de julio de 2026 y lleva un verano con más pantalla que cualquier otro creador español.
Su combate ante La Parce en el Estadio de La Cartuja de Sevilla fue el que abrió la noche, ante las 80.000 personas que llenaron las gradas. No pudo llevarse la victoria y acabó perdiendo por un ajustado 3-2 en uno de los combates más igualados de la noche. Nada más anunciarse el resultado, Fabiana rompió a llorar y se fundió en un abrazo con su entrenador; al otro lado del ring, La Parce también terminó entre lágrimas, aunque en su caso de emoción tras una victoria muy trabajada.
O sea: perdió en el ring y ganó en todas partes. Eso ya dice algo del mecanismo que ahora ella misma disecciona.
El diagnóstico: cinco frases que dan mucho que pensar
En el vídeo que publicó este 17 de agosto de 2026, Fabiana desgrana su lectura del momento con una claridad que no es habitual en el sector. Sin paños calientes y sin victimismo.
«Lo único que puede acabar con nosotros es un concepto nuevo»
Ahí está la tesis central. No la funa, no el enfado de una semana, no las polémicas del eclipse. Lo que termina con un formato es que aparezca otro mejor, igual que la televisión cedió terreno a los creadores de contenido.
Pero la frase que más debería hacer pensar es esta:
«Hay mala fama, pero no hay engagement malo»
Aquí Fabiana lo dice sin rodeos: la funa genera alcance. El escándalo mueve el algoritmo. El boicot del que todo el mundo habla se convierte, en la práctica, en publicidad gratuita para quien lo recibe. Brutal honestidad, o confesión involuntaria. Tú eliges.
El resto del vídeo completa el cuadro:
- «La gente lo que quiere es un héroe y un villano»: el público no busca matices, busca un bando.
- «Cualquiera puede coger un móvil y hacerse influencer, pero en el momento en el que deja de ser cercano, deja también de conectar con la gente»: la proximidad es el único activo real del formato.
- «Igual que de la televisión pasamos a los influencers, pues de los influencers pasaremos a otra cosa»: ella misma pone fecha de caducidad al modelo. En plan, no hay eufemismos.
La contradicción que nadie está señalando
Fabiana acierta en el diagnóstico. El problema es que el diagnóstico la retrata a ella también.
Dice que el influencer se muere cuando deja de parecerse a ti, cuando pierde cercanía, cuando sube un peldaño demasiados. Lo dice con autoridad, con criterio, con datos. Y lo dice desde el escalón de arriba: la alfombra roja de Cannes en su historial, un combate de La Velada ante 80.000 personas en La Cartuja, y una comunidad que ya supera los tres millones entre plataformas.
Eso no es un ataque a Fabiana, es la ironía del oficio. El peligro no es que te funen, es que te asciendan a famosa. Exactamente la vía por la que se apagaron los de la tele que ella pone de ejemplo. Los presentadores de los noventa también hablaban de conexión con el público. Hasta que dejaron de tenerla.
La pregunta incómoda no es si los influencers van a sobrevivir al boicot, porque la respuesta ya la da ella: sí, porque el engagement malo no existe. La pregunta es quién se queda por el camino cuando el formato mude de piel. Y la respuesta, históricamente, siempre ha sido la misma: los que ya no parecen de los tuyos.
| Creador | Polémica eclipse | Plataforma principal | Seguidores TikTok |
|---|---|---|---|
| Carliyo ‘El Nervio’ | «Cortina de humo» política | TikTok / Instagram | 1,7 M |
| Violeta Mangriñán | Gafas homologadas vs. lentes amarillas | N/D | |
| Marcos Llorente | «Pan y circo» | Instagram / X | N/D |
| Fabiana Sevillano | Respuesta al debate / análisis del sector | TikTok / Instagram | +2 M |
Lo dejo por aquí: ¿muda de piel o se apaga?
El formato influencer no está agotado. Está mudando de piel, y eso es mucho más interesante y mucho más peligroso al mismo tiempo.
Lo que describe Fabiana no es el fin de los creadores: es la selección natural del medio. Los que sobreviven son los que mantienen la cercanía real, no la que se escenifica. Los que caen son los que suben demasiado rápido y desde arriba ya no recuerdan cómo hablar con la gente normal.
Fabiana lo sabe. Y al decirlo en voz alta se está poniendo un reloj en la muñeca. Lo dejo por aquí.



