Tecnología e IA

ChatGPT mete anuncios en el chat: adiós era dorada para millones de usuarios

Marcos Gil
7 min 49

Sam Altman dijo en 2024 que los anuncios eran «el último recurso» para ChatGPT. Pues bien: el último recurso ya está aquí, y lo tienen claro los millones de personas que usan la IA gratis. Modo nerd ON, que esto tiene miga.

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Qué ha pasado: anuncios dentro del chat, literal

Desde el 9 de febrero de 2026OpenAI despliega publicidad dentro de ChatGPT, el chatbot de inteligencia artificial más utilizado del mundo. No es un rumor ni una filtración: es oficial y está documentado en la propia web de la compañía.

Te lo explico como si tuvieras 5: imagina que abres WhatsApp para hablar con tu amigo y, al terminar cada mensaje que te manda, aparece un banner de Zalando. Pues algo así, pero con tu IA de cabecera.

Los anuncios aparecen al final de algunas respuestas, claramente etiquetados como contenido patrocinado y separados del contenido orgánico generado por la IA. No sustituyen la respuesta de ChatGPT, sino que la acompañan cuando existe un producto, servicio o marca relevante para la conversación.

El sistema decide qué anuncio mostrar cruzando el tema de tu conversación actual, tus chats pasados y tus interacciones previas con publicidad. Así que si le preguntas cómo cocinar pasta, ya sabes lo que viene después.

A quién afecta: la tabla que no te va a gustar ver

Aquí está el corte que más ha dolido a la comunidad. La distinción entre planes es bastante clara, y deja a una parte enorme de la base de usuarios en el lado malo de la historia.

Plan Precio mensual ¿Anuncios?
Free (gratuito) 0 €
ChatGPT Go ~8 USD/mes
Plus ~20 USD/mes No
Pro ~200 USD/mes No
Business / Enterprise / Edu Tarifa empresa No

El punto que más ha encendido a la gente: el plan Go cuesta 8 dólares al mes y aun así incluye anuncios. Pagas y ves publicidad. El mismo modelo que Amazon Prime Video aplicó con sus series, y que tuvo una recepción igualmente brillante (ironía, por si no había quedado claro).

Solo alrededor del 5% de los aproximadamente 800 millones de usuarios de ChatGPT tienen algún plan de pago. El 95% restante está en el plan gratuito. Eso es mucha gente a la que le acaban de cambiar las reglas del juego.

Lo que dice OpenAI (y lo que no dice)

La compañía ha publicado sus principios publicitarios con cara de poker total. Sus promesas son:

  • Los anuncios no influyen en las respuestas. Funcionan en sistemas separados del modelo de chat y los anunciantes no pueden alterar las respuestas.
  • Privacidad garantizada (según ellos). Los anunciantes no tienen acceso a las conversaciones, el historial de chats, memorias almacenadas o información personal. Solo reciben cifras agregadas sobre el rendimiento de sus anuncios, como número de visualizaciones o clics.
  • Sin anuncios en temas sensibles. Los anuncios no pueden aparecer cerca de temas sensibles o regulados, como salud personal, salud mental o política.
  • Sin anuncios a menores. Durante la prueba, no se mostrarán anuncios en cuentas en las que el usuario indique, o OpenAI prediga, que es menor de 18 años.
  • Hay salida. Si no quieres ver anuncios, puedes pasarte a Plus o Pro, o desactivar la publicidad en el plan gratuito a cambio de menos mensajes diarios.

El pero gordo está en la última opción: menos mensajes o publicidad. Es decir, la alternativa gratuita sin anuncios existe, pero te penaliza. Bienvenido al dilema de la IA en 2026.

El cabreo de la comunidad: ¿enshittification en marcha?

La reacción en redes no ha sido precisamente un aplauso. En Reddit el término que más ha circulado para describir la jugada es «enshittification»: el proceso por el que un producto que nació para servir a sus usuarios acaba sirviendo a sus inversores.

«ChatGPT is done. Better alternatives are there. Unfortunately they couldn’t keep the lead.»

Así de contundente se expresó un usuario en Reddit según recoge TechRadar. Otro fue más directo todavía: «If I get a single ad I’m switching to Claude». Y ahí está la ironía del año.

Anthropic, la empresa detrás de Claude, aprovechó el Super Bowl 2026 para ridiculizar la llegada de anuncios a ChatGPT con spots titulados «Betrayal», «Deception», «Treachery» y «Violation», que parodiaban cómo la publicidad puede interrumpir la experiencia conversacional con IA. El mensaje era claro: Claude seguirá libre de publicidad.

La campaña provocó una reacción fuerte de Sam Altman, quien calificó los anuncios de Anthropic como «claramente deshonestos». Ad Age clasificó el spot de Anthropic entre los cinco mejores anuncios del Super Bowl 2026. Brutal. Le salió el tiro por la culata.

Y la ironía máxima la pone el propio Altman: el CEO de OpenAI alertaba hace menos de dos años sobre los peligros de mezclar anuncios e IA, llegando a decir que generaba una «inquietud única» sobre quién puede influir en las respuestas de un chatbot, y que los anuncios eran «el último recurso para nuestro modelo de negocio». Y aquí estamos.

Por qué OpenAI lo ha hecho (y era cuestión de tiempo)

La respuesta corta: la pasta. La respuesta larga también incluye pasta, pero con más contexto.

A pesar de superar los 20.000 millones de dólares en ingresos anualizados en 2025, la compañía sigue quemando caja a un ritmo brutal para financiar su infraestructura de IA. Con solo el 5% de los usuarios pagando suscripción, el modelo no cuadra.

Según Axios, OpenAI aspira a generar 2.500 millones de dólares en ingresos publicitarios solo en 2026, con una proyección de alcanzar los 100.000 millones en 2030. Con esas cifras sobre la mesa, el «último recurso» se convierte en estrategia central bastante rápido.

Y hay más: OpenAI confirma que los anuncios, de momento en Estados Unidos, llegarán a 171 países en agosto de 2026. España incluida, así que esto no es un problema de otros.

Veredicto: ¿merece la pena aguantarlo o es hora de moverse?

La pregunta que se hace todo el mundo: ¿es tan malo como parece? Depende de con quién te compares.

Google lleva dos décadas metiéndote anuncios en cada búsqueda y aquí seguimos todos. La diferencia está en que ChatGPT se había ganado la confianza precisamente por ser diferente: sin ruido, sin publicidad, sin intereses de por medio. Ese contrato implícito con el usuario se acaba de romper.

Lo más preocupante no es el banner en sí. Es la pregunta que queda flotando: si hoy el anuncio está «separado» de la respuesta, ¿cuánto tiempo pasará antes de que esa línea se difumine? Los expertos en ética digital ya advierten que la línea entre una recomendación imparcial y un anuncio pagado podría volverse borrosa, lo que exige regulación más estricta sobre la transparencia de los algoritmos de IA.

Mi veredicto como Marcos Gil: no es el apocalipsis, pero sí es una señal. OpenAI acaba de confirmar que ChatGPT ya no es solo un producto, es un canal de publicidad. Si usas el plan gratuito y te mola como está, activa ya mismo el control de anuncios en Ajustes y revisa qué datos tiene acceso a usar. Si pagas el Go y ves anuncios, literalmente tienes razones objetivas para pasarte a Claude o esperar a que la competencia te ofrezca algo mejor. El mercado acaba de ponerse interesante.

Marcos Gil
Escrito por Marcos Gil

Marcos Gil cubre tecnología e inteligencia artificial en Viraland. Geek entusiasta pero crítico, prueba las herramientas de las que todo el mundo habla y las explica en cristiano: qué hacen de verdad, qué no, y si merecen la pena. El hype, siempre el justo y con el "pero" por delante.

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