Tecnología e IA

Los agentes de ChatGPT: el fin de los GPTs y el inicio de algo brutal

Marcos Gil
5 min 11

OpenAI acaba de matar sus propios GPTs. Y lo que los sustituye no es una actualización: es otro nivel completamente distinto.

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Modo nerd ON, porque lo que ha presentado OpenAI con los agentes en el workspace de ChatGPT merece que nos sentemos un momento y lo analicemos en cristiano. Spoiler: esto no es hype vacío. Hay sustancia real aquí, y también hay un pero gordo que no te puedes saltar.

Qué son estos agentes (y por qué no son lo mismo que los GPTs)

Te lo explico como si tuvieras 5: imagina que hasta ahora ChatGPT era un becario muy listo al que le pedías cosas y te las hacía en el momento. Los GPTs personalizados eran ese mismo becario pero con un manual de instrucciones concreto. Bien. Los nuevos agentes del workspace son otra cosa: son trabajadores autónomos que tú contratas, les asignas una función, y ellos se buscan la vida solos para completarla, una y otra vez, sin que tú tengas que estar mirando.

La diferencia clave es la autonomía. Un agente no espera a que le preguntes. Actúa. Se conecta con más de 2.000 aplicaciones, desde tu CRM hasta Gmail, pasando por tu ERP o cualquier herramienta que uses en el día a día de tu empresa. Le das el objetivo y él construye el camino para llegar ahí, creando sus propias rutinas deterministas para que el resultado sea siempre consistente.

¿Y los GPTs? OpenAI ha confirmado que van a desaparecer. Literal. En la propia presentación dejaron una nota oficial que dice que los GPTs seguirán disponibles mientras los equipos prueban los agentes, pero que pronto facilitarán la conversión de GPTs en agentes. No cap: los GPTs tienen los días contados.

Para qué sirve de verdad

Aquí es donde esto deja de ser demo bonita y se convierte en gamechanger para cualquiera que tenga un negocio, por pequeño que sea.

El creador de contenido @la_inteligencia_artificial mostró en su canal un caso concreto y verificable: un agente configurado para leer correos de atención al cliente en Gmail y generar borradores de respuesta personalizados, basados en el historial real de la empresa, sin que ninguna persona intervenga. No es una plantilla. El agente lee el correo, entiende la consulta y construye una respuesta adaptada. En el ejemplo, un cliente pedía un duplicado de SIM y el agente respondió con todos los detalles relevantes y los enlaces correctos de la web de la empresa.

Otros casos de uso que ya tiene rodando: generación de presupuestos a partir de bases de datos internas, consulta cruzada entre agentes, corrección de exámenes… Y OpenAI ya viene con 50 plantillas preinstaladas para empezar desde cero sin saber nada: asistente ejecutivo, analista de datos, coordinador de cambios de TI, redactor de respuestas de soporte, en plan, hay de todo.

El matiz importante es este: hasta ahora la IA aumentaba tu productividad individual, te hacía más rápido. Con los agentes, por primera vez, puedes delegar tareas completas a la IA y desconectar. Eso es un salto cualitativo, no cuantitativo.

Cómo se usa

El proceso es sorprendentemente sencillo. Vas al workspace de ChatGPT, le das a ‘crear agente’, describes la función que quieres que cumpla y conectas las aplicaciones necesarias. Según @la_inteligencia_artificial, montar un agente funcional de atención al cliente lleva unos 10 minutos. El propio sistema genera las instrucciones internas y las habilidades necesarias para que la tarea se ejecute siempre igual.

La conexión con más de 2.000 apps se gestiona desde el propio workspace, así que no necesitas saber de APIs ni de código. Bro, si sabes usar ChatGPT normal, puedes usar esto.

Los límites (aquí está el pero)

Y aquí llega el jarro de agua fría, porque hay uno importante: de momento solo está disponible en planes Businessque empiezan en 40 € al mes por usuario. Los planes Plus, Pro y gratuito de momento no tienen acceso. Eso deja fuera a la mayoría de usuarios individuales que usan ChatGPT en su día a día.

OpenAI ha insinuado que esto cambiará cuando los agentes sustituyan definitivamente a los GPTs y que llegará a más planes, pero sin fecha concreta. Así que si eres freelance o usas el plan Plus, toca esperar o hacer el salto económico.

El otro límite es más conceptual: delegar tareas a una IA que actúa de forma autónoma en tus sistemas requiere confianza ciega en que no va a meter la pata en un correo importante o en un presupuesto real. La precisión depende mucho de lo bien que configures el agente y de la calidad de los datos que le das. Garbage in, garbage out, como siempre.

Veredicto: ¿merece la pena?

Si tienes un negocio o gestionas procesos repetitivos: sí, rotundamente. El retorno de inversión en tiempo ahorrado puede justificar el coste del plan Business desde el primer mes si lo configuras bien. Para uso personal o creativo, espera a que llegue a planes más accesibles, que llegará.

Lo que está claro es que OpenAI ha dado un paso muy serio con esto. Los agentes no son una feature más: son un cambio de paradigma en cómo se trabaja con IA. Y que ya estén matando sus propios GPTs para apostar todo a esto dice mucho de la confianza que tienen en el producto.

Peak IA de momento, con matices. Apúntate el nombre: agentes de workspace. Los vas a escuchar mucho.

Marcos Gil
Escrito por Marcos Gil

Marcos Gil cubre tecnología e inteligencia artificial en Viraland. Geek entusiasta pero crítico, prueba las herramientas de las que todo el mundo habla y las explica en cristiano: qué hacen de verdad, qué no, y si merecen la pena. El hype, siempre el justo y con el "pero" por delante.

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