Rebobina cinco semanas. España debutaba en el Mundial 2026 y empataba a cero contra Cabo Verde, una selección que jugaba su primer Mundial en la historia. La afición ardiendo, la prensa pidiendo cabezas y Lamine Yamal calentando en el banquillo sin jugar. Pintaba a fracaso de los grandes. Acabó con la segunda estrella. Esta es la historia de cómo la Roja pasó del ridículo al trono del mundo sin perder un solo partido.
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Dos remates en 120 minutos: la paliza de España a la Argentina del VAR
El despertar: Lamine, Pelé y una goleada que lo cambió todo
De la Fuente movió el árbol y sacó a Lamine Yamal de titular contra Arabia Saudí. Minuto diez: gol de Lamine. Con 18 años se convirtió en el segundo jugador más joven en marcar en un Mundial, solo por detrás de Pelé. España goleó 4-0, despertó a la bestia y a partir de ahí no la paró nadie. Invicta hasta levantar la copa.
El camino, ronda a ronda
Cada eliminatoria fue un peldaño más épico que el anterior:
| Ronda | Rival | Resultado | Héroe |
|---|---|---|---|
| Ronda de 32 | Austria | 3-0 | Doblete de Oyarzabal + Porro |
| Octavos | Portugal | 1-0 | Merino, en el descuento |
| Cuartos | Bélgica | 2-1 | Gol del triunfo en el minuto 88 |
| Semifinal | Francia | 2-0 | Oyarzabal (penalti) y Porro |
| Final | Argentina | 1-0 | Ferran Torres, minuto 106 |
Octavos contra Portugal fue un partido cerradísimo que Merino resolvió en el último suspiro. Cuartos contra Bélgica, una guerra que se ganó sufriendo hasta el 88. Y la semifinal contra Francia, la favorita, fue directamente una exhibición: 2-0 con penalti de Oyarzabal y golazo de Porro.
La final: dominio total y segunda estrella
En el MetLife Stadium España fue una apisonadora. Ferran Torres marcó en el minuto 106, ya en la prórroga, tras un centro de Porro prolongado por Nico Williams. Segunda Copa del Mundo, 16 años después de Sudáfrica. Y los números explican por qué nadie discute el título:
- 65% de posesión.
- 762 pases: récord absoluto en una final de Copa del Mundo (los 747 de la España de 2010 se quedaron atrás).
- 20 remates, 12 a puerta. Rodri, Balón de Oro del torneo.
- Argentina: 2 remates en 120 minutos y ninguno a puerta.
Y luego llegaron las excusas
En cuanto sonó el pitido, medio Argentina se puso a buscar culpables: que si el árbitro, que si el VAR, que si el robo. Con todo el cariño del mundo: cero remates a puerta en 120 minutos no lo roba nadie. Hubo un rival muy superior. Argentina fue subcampeona del mundo y merece respeto, pero llorar es gratis y la estrella pesa.
De empatar con Cabo Verde a reinar en el mundo entero, sin perder un partido. Eso no es suerte: es una selección que se lo creyó cuando nadie más lo hacía.
«Al final, el gol ha sido de 47 millones de personas. No ha sido mío ni de los 26 jugadores.»
Ferran Torres, tras marcar el gol del Mundial.
Campeones. Y a callar.