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La broma de ElXokas con la camiseta de Argentina no tuvo gracia. Las amenazas tampoco

Carla Moreno
6 min 60

El 7 de julio de 2026ElXokas hizo una broma de mal gusto en su directo. Treinta segundos después, el clip estaba recortado y volando. Cuarenta y ocho horas después, era «el español más odiado de Argentina» y recibía amenazas. Entre una cosa y la otra hay un abismo, y en ese abismo vive un modelo de negocio. Ceja arqueada.

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Primero, los hechos. Sin adornos

ElXokas llevaba días comentando el Mundial 2026 a su manera: sin señal oficial, a pecho descubierto y en modo provocador. Esa noche tocaba hablar del camino de Argentina hacia la final, y dijo que tienen uno de los cuadros más fáciles de los últimos años. Hasta ahí, opinión futbolera de barra de bar.

Luego llamó «tramposos» e «infantilizados» a los jugadores, cogió una camiseta de la selección argentina y se la pasó por sus partes delante de la cámara. Y remató con el clásico: era broma.

Vamos a dejar una cosa clara antes de seguir, porque aquí mucha gente se baja del artículo según le conviene: fue una broma, y fue una broma malísima. De las que no defiende nadie con dos dedos de frente. El contexto de humor no convierte el gesto en elegante, y el «era coña» no es un salvoconducto universal.

Tampoco ayudó lo que vino después.

«Imagínate no poder hacer las bromas que me salgan de la polla en mi directo»

«Imagínate no poder hacer las bromas que me salgan de la polla en mi directo.»

ElXokas, negándose a pedir perdón

Ni comunicado, ni paso atrás, ni «me he pasado». Se plantó. Y plantarse, cuando tienes cerca de tres millones de seguidores y una parte enorme de ellos es latinoamericana, no es rebeldía: es echar gasolina y mirar.

Que conste en acta: si el artículo terminara aquí, sería el mismo artículo que han escrito otros cien medios esta semana. Pero es que la historia no termina aquí. Empieza.

Lo que pasó después no fue una crítica. Fue una turba

Porque una cosa es que te llamen impresentable, merecido, y otra muy distinta lo que le cayó encima: amenazas masivasacoso coordinado y su nombre convertido en trending topic durante días.

Y aquí es donde toca hacer la pregunta incómoda: ¿cuál es la pena proporcional por una broma zafia de treinta segundos en un directo?

  • ¿Que te lluevan críticas? Evidentemente sí.
  • ¿Que la gente deje de verte, se dé de baja, te retire el apoyo? Por supuesto. Eso es el mercado hablando.
  • ¿Que un país entero te dedique una campaña de odio y recibas amenazas? Ahí ya no estamos hablando de justicia, estamos hablando de deporte.

Nadie tiene que defender a ElXokas para ver que la respuesta se salió de madre. Son dos cosas distintas y caben perfectamente en la misma cabeza.

La máquina de titulares, o cómo se convierte un clip en una crisis internacional

Aquí llega mi parte favorita del culebrón, la que casi nadie cuenta. Treinta segundos de directo no se transforman solos en un incidente diplomático. Hace falta una cadena de montaje, y funciona así:

  1. Alguien recorta el clip. Sin contexto, sin lo de antes, sin lo de después.
  2. El clip vuela por X y TikTok con el encuadre más inflamable posible.
  3. Los medios lo recogen. Y no titulan «un streamer hizo una broma de mal gusto», porque eso no da clics.
  4. Titulan lo que da clics.
  5. Cada nuevo titular legitima al anterior. La bola de nieve ya no necesita al muñeco.

Y no hace falta suponer mala fe en nadie: basta con entender el incentivo. Al medio le pagan por atención, no por matices. Comparad, sin más:

Lo que ocurrió Cómo se contó
Broma zafia con una camiseta en un directo «Xokas se gana el odio de todos los argentinos» (Movistar eSports)
Gesto ofensivo ante la cámara «Un streamer español tuvo un desagradable gesto con la camiseta de la Selección Argentina» (Perfil)
Se negó a disculparse «Una de las personas más odiadas por los argentinos» (cobertura del caso)

Ninguno de los tres miente, técnicamente. Pero entre «hizo una gilipollez» y «es una de las personas más odiadas de un país de 47 millones» hay un salto que no lo dio ElXokas: lo dimos entre todos, titular a titular. Lo dejo por aquí.

Quién es quién en este salseo

Los que se mojaron

  • Davoo Xeneize: el streamer argentino fue de los primeros en condenar el gesto públicamente.
  • Gastón Edul: el periodista dijo que fue «una falta de respeto tremenda», porque en la camiseta están los colores de toda una nación. Y ojo al detalle, porque Edul no es un cualquiera ahora mismo: se sube al ring de La Velada del Año VI el 25 de julio.
  • DjMariio: «comen y viven de argentinos y se los paga pasándose la camiseta de Argentina por las pelotas», soltó en un directo junto al streamer argentino LaCobra.

El historial que tampoco ayuda

Seamos honestos: si esto le explota a ElXokas y no a otro, es porque no es la primera vez. Al gallego le han tachado de racista en más de una ocasión por sus roces con el público de México, Colombia y otros países de la región, justo donde acumula una parte enorme de su audiencia. Cuando llevas años tensando la cuerda, la cuerda acaba rompiendo por donde tú la has tensado.

Eso explica la magnitud del incendio. No lo justifica todo lo que vino detrás.

Mi lectura, con retintín

ElXokas hizo el ridículo, se negó a rectificar y se comió lo que sembró. Nada nuevo: es el mismo personaje que lleva meses en el centro de todos los salseos del streaming español.

Pero el patrón que a mí me interesa no es el suyo, que es aburridísimo y siempre igual. Es el nuestro. El de una industria, medios, cuentas de clips, todos, que necesita un villano nuevo cada semana y que ha aprendido que la indignación rinde más que la información. Esta semana tocó Xokas. La semana pasada tocó TheGrefg y las donaciones. La anterior, AuronPlay y una navaja.

La broma no tenía gracia. Las amenazas tampoco. Y la diferencia entre las dos cosas debería importarnos bastante más de lo que nos importa.

Carla Moreno
Escrito por Carla Moreno

Carla Moreno firma la crónica social de Viraland. Cuenta el salseo de famosos e influencers con criterio y sarcasmo elegante: contexto, quién es quién y su lectura afilada, siempre con respeto a las personas y cero bulos. Cotilleo con clase, del que se comenta en el grupo de amigas.

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