La misma semana. El mismo creador. Dos respuestas completamente opuestas a la misma pregunta: ¿cuánto vale el alcance de Nil Ojeda?
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El veto que nadie esperaba (y que él mismo contó)
Según recogió el diario Información el 6 de octubre de 2026, Nil Ojeda publicó un vídeo en redes explicando que Cruz Roja y Sanidad le habían cerrado la puerta a una campaña de donación de sangre masiva en colaboración con su marca de ropa Milfshakes. El drop estaba pensado para movilizar a sus seguidores por centros sanitarios de todo el país, ligado a un lanzamiento de la marca.
La respuesta que recibió, según él mismo, fue sin rodeos.
«Nos llegó un correo por parte de la Cruz Roja y Sanidad diciendo que no querían tener nada que ver con esta campaña.»
La justificación, según su versión, no fue sanitaria ni burocrática. Fue reputacional. La polémica que arrastraba Milfshakes desde julio de 2024 pesaba demasiado. Además, según Nil, se habría restringido también su vinculación con centros de salud públicos. Ni Cruz Roja ni Sanidad han hecho ninguna declaración pública al respecto, así que esto es, de momento, su versión.
El reto de 2024: por si alguien lo había olvidado
Nil habla de «hace tres años» en su vídeo, pero el reto fue en julio de 2024, poco más de dos años atrás, así que ahí la memoria le falla un poco.
Lo que pasó entonces fue esto:
- Milfshakes lanzó un reto que animaba a los seguidores a simular un ahogamiento delante de socorristas para conseguir productos de la marca.
- Hubo episodios en las playas del Postiguet y San Juan, en Alicante.
- Según el Ayuntamiento, algunos socorristas tuvieron que abandonar temporalmente sus puestos para atender situaciones que parecían emergencias reales.
- En agosto de 2024, el Ayuntamiento de Alicante anunció que le denunciaría ante la Fiscalía por un posible delito de simulación de peligro.
- El propio Nil reconoció que aquello fue «una imprudencia por nuestra parte».
En qué quedó esa denuncia no consta. Pero lo que sí quedó fue la foto en la cabeza de las instituciones sanitarias. Y visto lo visto, esa foto no se borra fácil.
La causa era buena. La fórmula, la misma de siempre
Y aquí está el nudo del asunto, con la ceja arqueada bien alta: la campaña de sangre de 2026 y el reto de 2024 son, en el fondo, la misma mecánica. Un drop de Milfshakes que solo funciona si su comunidad se mueve físicamente a un sitio.
La causa, esta vez, era literalmente salvar vidas.
«La idea de este drop era precisamente hacer una campaña de donación masiva por todo el país.»
Y Nil apelaba a la urgencia:
«Ahora mismo en España hay zonas con las reservas de sangre en una situación muy mala.»
La desconfianza institucional tiene su lógica, aunque cueste admitirlo. Cuando alguien ha conseguido que sus seguidores finjan emergencias delante de servicios de socorro, que ese mismo alguien organice ahora una movilización masiva en centros sanitarios genera, cuando menos, un dilema. La causa puede ser buena y la desconfianza seguir siendo razonable. Las dos cosas a la vez.
Mientras tanto, Estrella Damm le abre la puerta de par en par
El plot twist de la semana es que, exactamente en los mismos días, Estrella Damm lanzó «El Tesoro del Mediterráneo», una campaña desarrollada junto a Nil Ojeda y la agencia VML Spain que convierte las etiquetas de una edición limitada de cerveza en un mapa del tesoro.
La iniciativa arranca con 1.000 botellas de edición limitada, cuyas etiquetas esconden las primeras claves para iniciar la búsqueda. Estas botellas pueden conseguirse exclusivamente a través de la Damm Shop.
La última pista la difundirá Nil Ojeda en su perfil de Instagram, y a partir de ese momento ganará la primera persona que llegue a cada ubicación, con dos ganadores, uno por cada territorio.
Cada tesoro guarda una bolsa con cinco chapas de cerveza de oro macizo de 14 quilates, y el conjunto está valorado en 3.000 euros.
La colaboración entre ambos comenzó este mismo año con la campaña de verano «La leyenda del Canyut» y continúa ahora con una propuesta diferente.
La mecánica, dicho sea de paso, es básicamente la misma: Nil suelta una pista, su comunidad sale a la calle. Lo que para una cervecera es alcance puro, para un servicio de emergencias es riesgo. Mismo creador, misma capacidad, lecturas completamente opuestas.
La reputación funciona a dos velocidades: veredicto con retintín
El culebrón de esta semana tiene una moraleja incómoda. Nil Ojeda es, a ojos de las marcas comerciales, exactamente lo que quieren: alguien que mueve a miles de personas a hacer cosas en el mundo real. Eso tiene precio, y Estrella Damm lo paga con gusto.
Pero las instituciones sanitarias, siempre según su versión, dicen que no por el mismo motivo. Porque la última vez que movilizó a su público para un drop, la movilización obligó a algunos socorristas a dejar temporalmente sus puestos, según el Ayuntamiento de Alicante. Que ahora la causa fuera donar sangre no cambia que la fórmula sea idéntica.
Nil lleva el drama con dignidad, señala un problema real de reservas sanguíneas en España, y al mismo tiempo protagoniza una búsqueda del tesoro con chapas de oro para una cervecera. El salseo solo funciona porque las dos cosas son verdad a la vez.
Lo dejo por aquí, que el tesoro no se va a encontrar solo.



