Spreen no rompió un récord mundial para el chiste. Lo rompió para vender alfajores. Y nadie lo vio venir porque era literal demasiado obvio.
Te recomendamos

Javi Oliveira condenado: el tribunal le obliga a ser su propio verdugo en los cinco canales

Forbes eligió la frase del dinero y RoRo acaba de ganar el debate tradwife

El cuerpo de Marta Díaz: primero el trofeo, luego el fuet

Naim Darrechi anunció en directo que se casaría con su manager para tener papeles en México
Tres toneladas de dulce de leche y un certificado en mano
El sábado 5 de septiembre de 2026, en la Plaza de las Naciones Unidas de Recoleta, frente a la Floralis Genérica, Iván «Spreen» Buhajeruk recibió en mano el certificado oficial de Guinness World Records por haber elaborado el alfajor más grande del mundo. La pieza pesó exactamente 3.162 kilos y un juez oficial supervisó el pesaje allí mismo, delante de una multitud.
El evento fue el Cafecito BA, un festival de cultura cafetera organizado por el Gobierno de la Ciudad, con más de veinte expositores, música en vivo, cine al aire libre y talleres. El contexto más inofensivo del mundo. Y en ese contexto, Spreen metió el anuncio de marca del año sin que nadie firmara un solo peso de publicidad.
Los números del monstruo
- 3.162 kg de alfajor certificado, pesado en el momento por Guinness
- 1.400 kg de dulce de leche
- 800 kg de harina
- 400 kg de chocolate
- Más de 250 maples de huevos y 100 kg de miel
- Más de 100 personas en la preparación y el montaje, con el Instituto Gastronómico Internacional y el Kilómetro del Alfajor Argentino
- 60.000 porciones repartidas gratis, sobrante donado a un centro de primera infancia de Buenos Aires
El récord que aguantó casi dieciséis años tardó un sábado en caer
La marca anterior pertenecía a Uruguay. Alfajores de las Sierras de Minas, de la ciudad de Minas, había elaborado un alfajor de 464 kilos en diciembre de 2010. Resistió casi dieciséis años. El alfajor de Spreen lo multiplicó por casi siete de un plumazo.
| Récord | País | Peso | Año |
|---|---|---|---|
| Anterior | Uruguay (Alfajores de las Sierras de Minas, Minas) | 464 kg | Diciembre 2010 |
| Nuevo | Argentina (GIGA x Spreen, Buenos Aires) | 3.162 kg | 5 septiembre 2026 |
Casi dieciséis años de récord uruguayo, borrados en una mañana de sábado. La proporción es tan brutal que ni parece real.
El plot twist que los medios generalistas se tragaron sin masticar
Aquí viene el salseo: el alfajor que Spreen usó para romper el récord no era un alfajor cualquiera. Era GIGA, la marca de alfajores que él mismo cofundó junto al empresario Nicolás Esmede.
GIGA había superado ya los 2,5 millones de unidades vendidas en menos de tres meses desde su lanzamiento, creciendo a partir de la comunidad digital de Spreen y transformando ese impacto en una estructura comercial con presencia en distintos puntos del país. El récord no llega en el inicio de la marca, llega cuando GIGA ya corre sola y necesita el empujón para saltar a otra escala.
El siguiente objetivo de GIGA es la internacionalización, trabajando en los detalles para concretar sus primeras operaciones de exportación, un paso que busca aprovechar el alcance internacional de la comunidad de Spreen. El Guinness, en ese contexto, no es un capricho: es el pasaporte.
La etiqueta «Récord Guinness» hace lo que ningún directo puede hacer: convierte una acción de marca en noticia de interés general, y los medios que nunca cubren un stream publicaron todos la misma foto el mismo día sin que nadie les pagara por ello. Eso tiene un nombre en marketing: coste de adquisición cero.
El manual de MrBeast, con una vuelta de tuerca argentina
MrBeast lleva años demostrando que el espectáculo físico funciona como anuncio. Fabrica el show y luego vende el producto por separado. Spreen fue un paso más allá: hizo que el producto fuera el espectáculo. No hubo separación entre el anuncio y la experiencia, eran la misma cosa.
Tras el anuncio del récord, se repartieron unas 60.000 porciones entre los asistentes, y el propio Spreen participó de la distribución y se fotografió con su público. El remanente que no se entregó en el lugar se donó a un centro de primera infancia de la Ciudad de Buenos Aires. Nadie engañó a nadie. El alfajor era real, se cocinó en la plaza, se pesó delante de todos y se repartió gratis. La transparencia aquí es parte de la estrategia, no un accidente.
Y esas 60.000 porciones gratuitas, en plan, no son un regalo: son el coste de adquisición más creativo que ha pagado una marca de alfajores este año. Cada porción era una primera vez con GIGA para alguien que luego va al kiosco.
Lo dejo por aquí: el mejor anuncio del año no lo firmó ninguna agencia
Que Spreen fue una de las caras visibles del desafío que consiguió elaborar en Buenos Aires el alfajor más grande del mundo, con certificación oficial de Guinness World Records, lo publicaron Clarín, La Nación, BAE Negocios, Minuto Uno, MDZ y todos los demás. Sin nota de prensa. Sin publi. Sin el hashtag de rigor.
La prensa generalista argentina que trata la economía de creadores como una curiosidad de fin de semana dedicó portadas enteras a un streamer santafesino que hizo un alfajor muy grande en un parque. Y detrás de ese alfajor había una marca suya que lleva meses vendiendo millones de unidades. Peak jugada.
Lo que llama la atención no es que Spreen lo hiciera. Es que funciona tan bien que los medios siguen sin darse cuenta de que están dentro del anuncio.