
Tomás Mazza publicó un vídeo en su canal de YouTube y dijo en voz alta lo que el boxeo de creadores lleva años dejando fuera de los carteles: lo que pasa cuando el espectáculo termina, el cuerpo se desinfla y las cámaras se van. No es un escándalo de dopaje. Es algo bastante más incómodo que eso.
El boxeo de creadores vende una narrativa muy concreta: tres meses de preparación, el antes y el después, el cuerpo como contenido. La Velada del Año 5 (julio de 2025, Sevilla) y Párense de Manos III (20 de diciembre de 2025, estadio Tomás Adolfo Ducó, Buenos Aires) son dos de los eventos más grandes del formato. Mazza estuvo en los dos, con derrota en los dos: ante byViruZz por decisión unánime en La Velada, y ante Gero Arias por fallo dividido en Párense de Manos.
Lo que ningún cartel anuncia es la noche siguiente, cuando el creador vuelve solo a casa con el físico que durante meses era su trabajo. Mazza lo llama por su nombre:
«Después de La Velada caí en una depresión muy fuerte porque no sabía qué de mi vida.»
Mazza no recurrió a los esteroides para preparar sus combates en La Velada del Año ni en Párense de Manos. Ese matiz importa, y mucho. La recaída llegó después, cuando el influencer reconoció que, tras perder buena parte de su físico, comenzó a sentir una enorme presión por recuperar rápidamente la imagen que tenía antes.
Mazza explicó que, en ese contexto, recibió varias propuestas para volver a competir y terminó aceptando un enfrentamiento que, según reconoce ahora, no estaba preparado para afrontar: «Me insistieron mucho en pelear contra Gero y acepté sin tener que pelear, y eso fue un error.»
La secuencia que describe Mazza es la que nadie del ecosistema fitness de creadores había contado entera hasta ahora. Un combate, una derrota, el físico que se va, la presión de recuperarlo, y una salida rápida que se convierte en trampa.
«Una vez que tomas esteroides, después no puedes ni comer ni entrenar sin tomarlos, porque sientes que te falta algo.»
El streamer también ha querido hacer varios avisos en torno a la salud mental, la desinformación en internet y la dura dependencia psicológica que provocan este tipo de sustancias. No es un aviso genérico: él mismo vivió esa dependencia después del combate contra Gero. Ese choque marcó el punto de inflexión negativo y fue en ese contexto de fragilidad cuando tomó la determinación de reiniciar el ciclo hormonal.
Lo que describe no es debilidad puntual. Con millones de seguidores y una carrera consolidada como referente fitness, Mazza utilizó sus plataformas para exponer, sin rodeos, las dificultades cotidianas que enfrenta. El 28 de agosto de 2026 ya había hablado públicamente de su depresión, ansiedad y TOC en Infobae, relatando que «hace mucho tiempo que vengo pasando por una depresión, me cuesta salir de mi cama, me cuesta encontrarle el color a las cosas.» El vídeo sobre los esteroides llega días después, como segundo capítulo de un testimonio que Mazza decidió no partir en dos.
"El silencio que le pidieron y por qué eso es lo más revelador Aquí está el plot twist que de verdad debería hacernos arquear una ceja."
Tomás Mazza publicó un vídeo en su canal de YouTube y dijo en voz alta lo que el boxeo de creadores lleva años dejando fuera de los carteles: lo que pasa cuando el espectáculo termina, el cuerpo se desinfla y las cámaras se van. No es un escándalo…
«Después de La Velada caí en una depresión muy fuerte porque no sabía qué de mi vida.»
Mazza no recurrió a los esteroides para preparar sus combates en La Velada del Año ni en Párense de Manos. Ese matiz importa, y mucho. La recaída llegó después, cuando el influencer reconoció que, tras perder buena parte de su físico…
Mazza explicó que, en ese contexto, recibió varias propuestas para volver a competir y terminó aceptando un enfrentamiento que, según reconoce ahora, no estaba preparado para afrontar: «Me insistieron mucho en pelear contra Gero y acepté…
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