Influencers

Le clonaron la cara para hacer propaganda y él lo denunció antes de que le hundan

Carla Moreno
5 min 71

Este fin de semana, Luisito Comunica abrió sus historias de Instagram y encendió internet con algo que, bien pensado, debería preocuparnos a todos: una versión suya hecha con inteligencia artificial, con su cara, hablando bien del informe de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Sin que nadie le hubiera pedido permiso. Sin que él hubiera dicho una sola de esas palabras.

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No es un estafador de criptomonedas el que le robó la cara esta vez. Es una cuenta con logotipos del gobierno de México.

Qué pasó exactamente (y por qué importa)

Luis Arturo Villar Sudek, más de 70 millones de seguidores sumando YouTube e Instagram, compartió en sus historias una grabación tomada del perfil Conversación Pública, una cuenta que usa logotipos del gobierno de México. En ese vídeo, su deepfake destaca logros del gobierno en salud y seguridad social.

Los clips son de baja calidad técnica, literal. Pero eso no les quitó recorrido: generaron conversación digital y, según él mismo, un buen de gente se los creyó.

«Un buen de gente se cree estas cosas. Básicamente, son videos hechos por el gobierno de México con inteligencia artificial, usando rostros de gente famosa, hablando bien del informe de la presidenta de México. Obviamente, nadie nos pidió nuestra autorización.»

Hasta el momento de publicar este artículo, ninguna dependencia federal ha negado ni reconocido el uso de esos vídeos. El silencio, en este caso, también dice algo.

El doble discurso que él mismo señala con el dedo

Aquí es donde el culebrón sube de nivel, porque Luisito no se quedó en la denuncia del robo de imagen. Fue más lejos, y tiene razón en ir más lejos.

«Lo que más hipócrita se hace es que, por un lado, vemos a los políticos hablando de ciberseguridad y leyes que nos protegen contra los usos indebidos de la IA, y güey, al mismo tiempo, es el mismo gobierno el que está haciendo videos falsos con inteligencia artificial.»

Ahí está la jugada que nadie puede ignorar, con independencia de lo que piense de la política mexicana. Exigir regulación de la IA hacia afuera mientras la usas hacia adentro para hacer propaganda con caras ajenas es, en plan, un ejercicio de cinismo bastante olímpico.

La cara de un creador es su negocio y su credibilidad. Cuando esa cara «avala» algo que no ha dicho, el daño recae sobre él, no sobre quien fabricó el vídeo. El creador sufre el deepfake y encima carga con la sospecha de que a lo mejor sí lo dijo, a lo mejor sí cobró, a lo mejor sí se vendió.

Quién es quién en este salseo

  • Luisito Comunica: uno de los youtubers mexicanos con más audiencia, que según Cadena Láser no se considera opositor de Sheinbaum pero tampoco ha callado cuando ha tenido algo que decir sobre seguridad o política.
  • Conversación Pública: la cuenta que difundió los vídeos, que usa logotipos del gobierno de México y que, según medios mexicanos, dejó de aparecer en plataformas digitales tras la denuncia.
  • El gobierno federal: ninguna dependencia ha salido a explicar nada. Ni sí ni no.
  • La audiencia: parte de ella se creyó los vídeos, que es exactamente lo que hace útil un deepfake de baja calidad cuando va avalado por logos oficiales.

El plot twist: él ya sabía lo que venía

Esto no es la primera vez que Luisito y el gobierno de Sheinbaum cruzan caminos de mala manera. En febrero de 2026 describió como «horrible» la situación de violencia en México, y la propia presidenta le respondió desde La Mañanera que hay influencers que «antes hablaban de otras cosas y ahora ya hablan de política» y que «la mitad de lo que dicen es mentira, pero la gente sabe distinguir» (El Informador, 26 de febrero).

Con ese antecedente fresco, él mismo anticipó lo que viene después de denunciar esto:

«Sé exactamente qué es lo que va a pasar después de subir estas historias. Se viene una campaña de desprestigio tremenda en mi contra.»

La ceja arqueada aquí es inevitable. Anticipar la campaña de desprestigio antes de que empiece es, o bien una lectura muy lúcida de cómo funciona el juego, o la mejor forma de dejarla inutilizada antes de que arranque. O las dos cosas.

Y añadió algo que convierte esto en un asunto que no es solo suyo:

«Está muy jodido que el gobierno de México use rostros de mexicanos sin su autorización para, con inteligencia artificial, hacer anuncios hablando bien del gobierno.»

Lo dejo por aquí: la pregunta que nadie ha respondido

Este asunto no va de izquierda o derecha, y me parece importante decirlo con todas las letras. Va del derecho de cualquier creador sobre su propia imagen, su propia voz y su propia credibilidad acumulada durante años de trabajo.

Si quien usa tu cara sin permiso para hacer propaganda es un particular con Photoshop, es una estafa. Si lo hace una cuenta con logos oficiales, y ninguna institución se molesta en desmentirlo ni reconocerlo, la pregunta que queda flotando es incómoda: ¿qué freno le queda entonces al resto?

Porque el deepfake de Luisito no es solo el problema de Luisito. Es el precedente. Y el silencio oficial, de momento, lo consolida.

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Carla Moreno
Escrito por Carla Moreno

Carla Moreno firma la crónica social de Viraland. Cuenta el salseo de famosos e influencers con criterio y sarcasmo elegante: contexto, quién es quién y su lectura afilada, siempre con respeto a las personas y cero bulos. Cotilleo con clase, del que se comenta en el grupo de amigas.

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