
El 2 de septiembre de 2026, Ibai publicó un vídeo en su canal presentando el nuevo trofeo del Mundial de Comidas 2026: una estatuilla de bronce con un globo terráqueo coronado por un gorro de chef, utensilios de cocina y la inscripción Mundial de Comidas 2026 en la base. Precio declarado: 4.000 euros. Lo que no mencionó con tanto énfasis es que lo que mostró era un render. El trofeo físico todavía no existe.
Al menos hay que reconocerle la honestidad. Ibai admitió sin rodeos que el premio de la edición anterior, la famosa sartén de oro del Mundial de Desayunos, fue una improvisación de última hora.
«No le dimos mucha importancia. No sabíamos qué hacer, lo improvisamos.»
Esa sartén fue el trofeo que Perú recibió por ganar con 12,8 millones de votos con el pan con chicharrón, en una final contra Venezuela que se decidió por 200.000 votos de diferencia. Un margen ajustadísimo: 12,8 millones frente a los 12,6 de la arepa reina pepiada venezolana.
La respuesta de Ibai a las críticas fue anunciar que enviará una réplica del nuevo trofeo a Perú. Con un matiz que merece ceja arqueada:
«Como campeones del Mundial de Desayunos, os enviaré este mismo trofeo. No sé a quién y no sé cómo, pero pensaremos algo.»
El trofeo que no existe físicamente, prometido a un destinatario que no está decidido, entregado por un método que tampoco está definido. Brutal la jugada, la verdad.
El problema del debate sobre el trofeo es que distrae de los números que de verdad pesan. Vamos por partes:
Los números verificados son estos: 12,8 millones de votos para el pan con chicharrón en la final del Mundial de Desayunos, 2,9 millones frente a los 1,8 de Honduras en los octavos de este Mundial de Comidas, una sartén improvisada como premio en la primera edición y una estatuilla de bronce de 4.000 euros en la segunda: todavía un render, todavía sin destinatario.
Perú ya está en cuartos de final del Mundial de Comidas contra Guatemala, con el ceviche como representante. Y el torneo sigue generando decenas de millones de votos ronda tras ronda, todo fluyendo hacia las métricas y el alcance del canal de Ibai.
El 2 de septiembre de 2026, Ibai publicó un vídeo en su canal presentando el nuevo trofeo del Mundial de Comidas 2026: una estatuilla de bronce con un globo terráqueo coronado por un gorro de chef, utensilios de cocina y la inscripción…
La sartén era una chapuza. Él mismo lo dijo.
Las cifras que hay que mirar antes de aplaudir
Visitar el país ganador también está sobre la mesa, según Ibai, aunque sin fecha ni detalle.
Esa sartén fue el trofeo que Perú recibió por ganar con 12,8 millones de votos con el pan con chicharrón, en una final contra Venezuela que se decidió por 200.000 votos de diferencia. Un margen ajustadísimo: 12,8 millones frente a los 12,6 …
La respuesta de Ibai a las críticas fue anunciar que enviará una réplica del nuevo trofeo a Perú. Con un matiz que merece ceja arqueada:
«Como campeones del Mundial de Desayunos, os enviaré este mismo trofeo. No sé a quién y no sé cómo, pero pensaremos algo.»
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