
Publicó el vídeo con los comentarios cerrados. Y en ese mismo vídeo dijo en voz alta qué temía de quienes lo iban a ver. Las dos cosas juntas dicen mucho del negocio de existir en internet.
Lola Lolita, cuyo nombre real es Lola Moreno, tiene 24 años, es ilicitana y acumula 13,7 millones de seguidores en TikTok. El domingo publicó un vídeo de algo más de cinco minutos en Instagram y TikTok anunciando que se aparta temporalmente de las redes para cuidar su salud mental. Según la Cadena SER, el vídeo ya supera los diez millones de reproducciones entre ambas plataformas.
Apareció sin artificios, con las marcas de su última operación en el ojo visibles. Según El Mundo, días antes había contado que volvía al quirófano tras un año de intervenciones por orzuelos y blefaritis. Eso es contexto, no causa: ella no ha relacionado ambas cosas, y tampoco hay que hacerlo por ella.
«Jamás pensé que haría un vídeo así, la verdad, pero ha llegado un punto en el que no puedo más.»
Lo dijo en el vídeo, recoge El HuffPost. Y luego fue más al fondo:
«Llevo mucho tiempo no estando bien, pero siempre he intentado como camuflarlo, no escucharme, dejarme para después, disimularlo.»
No hay forma de malinterpretar eso. Es el relato exacto del agotamiento que acumula alguien que lleva años poniendo el piloto automático mientras por dentro algo se va apagando.
Hay una frase del vídeo, recogida por El Mundo, que merece que te pares un segundo:
«Tampoco quería llorar, porque luego van a hacer memes de mí llorando. Porque la sociedad está así de podrida, que hasta se ríen de una persona que sacaba un poco de valentía para mostrarse así de vulnerable públicamente.»
Ahí está el nudo del asunto. Lola Lolita no solo confesó que no está bien: anticipó la reacción del público antes de que ocurriera, nombró el mecanismo exacto por el que la vulnerabilidad se convierte en meme, y aun así siguió grabando. Eso no es ingenuidad. Es lucidez sobre el sistema en el que trabaja.
1. Según la Cadena SER, el vídeo ya supera los diez millones de reproducciones entre ambas plataformas.
2. Según El Mundo, días antes había contado que volvía al quirófano tras un año de intervenciones por orzuelos y blefaritis.
3. Solo ha dejado claro que «esto no es un adiós, esto es un hasta luego», según recogen varios medios.
«Jamás pensé que haría un vídeo así, la verdad, pero ha llegado un punto en el que no puedo más.»
Lo dijo en el vídeo, recoge El HuffPost. Y luego fue más al fondo:
«Llevo mucho tiempo no estando bien, pero siempre he intentado como camuflarlo, no escucharme, dejarme para después, disimularlo.»
"Según El Mundo, días antes había contado que volvía al quirófano tras un año de intervenciones por orzuelos y blefaritis."
¿Quieres más detalles?